Otros momentos. Besos robados, producto de la pasión amorosa. De momento, dos muestras muy recordadas y reconocibles de películas clave en la historia del cine. La primera, por guardar un orden cronológico, la obra maestra de Erich von Stroheim, dirigida en 1924, Greed (Avaricia). El conocimiento de McTeague y Trina en la clínica odontológica del primero será el punto de arranque de su tormentosa relación. El falso dentista aprovechará que su joven paciente se halla bajo los efectos del éter para consumar su casto beso, terrible profanación para su conciencia, que parece lamentar cual traición a su inexistente juramento hipocrático.
Otra ilustre "sedada" de la historia del cine. La aún novicia Viridiana en la película de mismo título dirigida por Luis Buñuel en 1961. Su tío, Don Jaime, ha conseguido la mitad de su plan: aturdir a la joven al punto de la inconsciencia para, segunda parte nunca consumada, aprovecharse físicamente de ella:
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